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Desarrolla una buena ética de trabajo

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Nota del editor: Este artículo es una traducción de parte de un post sobre productividad de James Maa, que podéis encontrar aquí. Es uno de los mejores posts que puedes encontrar en Internet. Gracias, James.

Todos estudiamos de forma diferente.

Hay gente que le gusta estudiar en sus habitaciones, a otros les gusta más estudiar en una cafetería con gente a su alrededor. Algunos les gusta estudiar en grupo, otros prefieren estudiar solos. Sean cuales sean tus preferencias, hay algunos fundamentos básicos para estudiar de forma productiva. Probaré de dar consejos claros para ayudarte a convertirte en el estudiante más productivo de tu colegio.

Desarrolla una buena ética de trabajo

  • Empieza a trabajar de todos modos. La parte más importante es que, en general, nunca estás muy inspirado para hacer deberes, pero lo mejor es empezar a trabajar de todos modos. De verdad, esto me ha ayudado tremendamente. Nunca pienses sobre un trabajo como “una tarea a finalizar” sino como una tarea a empezar. Esto es enfatizado en “The Now Habit”.
  • Utiliza un sentido del optimismo y del compromiso. Nunca deberías preguntarte “¿cuándo debo terminar esta tarea?”. En lugar de esto deberías preguntarte “¿dónde puedo empezar?”. Nota el uso de este “puedo”, que utiliza un sentido del optimismo y del compromiso. Si no quieres empezar una tarea, comprométete a hacerla solo por 15 minutos. 15 minutos (normalmente menos) es el tiempo que se tarda a poner tu cerebro a estar con ganas de estudiar o hacer deberes. Trata cada tarea como el comienzo de un camino, aunque estés finalizando un proyecto. Esta mentalidad de empezar mejora con la práctica, pero el concepto se mantiene.
  • Toma el rol proactivo. Nunca te hagas la víctima cuando haya tareas difíciles, siempre toma el rol proactivo. Eres el único que te vas a hacer miserable si vas en contra de tu voluntad y dices “tengo que hacerlo”. En lugar de esto, cambiar tu mentalidad a “Quiero hacerlo” puede cambiar completamente como ves tus tareas y tareas. ¿Por qué, al fin y al cabo, estas estudiando si no es para aprender aquello relacionado con lo que quieres hacer o querrás hacer? Lo que estás haciendo debe estar relacionado directamente contigo y con tus objetivos.

Esto me lleva a otro punto.

Convéncete de que trabjas duro

  • Debes convencerte de que trabajas duro, de que trabajas fuerte. Es una profecía que se acaba auto-cumpliendo. Hubo un estudio científico que iba así (explicado en el NYMag Article):

Un grupo de niños son divididos en dos grupos experimentales. Les dan a los dos grupos de estudiantes una tarea moderadamente difícil (pero posible de hacer) en la que debían completar tareas con retos mentales. Un grupo de estudiantes fueron elogiados por “ser listos” mientras que otro grupo fue elogiado por “ser trabajadores”.

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Luego, los investigadores dieron a los niños otra tarea a escoger: una tarea que tiene la misma dificultad que la les dieron o una que es más difícil aún. Los investigadores encontraron que el 90% de los niños que fueron elogiados por ser trabajadores escogieron la tarea difícil mientras que la mayoría (probablemente 55%) de los niños que eran elogiados por su inteligencia escogieron la tarea fácil.

Quizás estés dando la culpa a tus padres por elogiarte sobre tu inteligencia y hacerte vago. ¡Pero, vamos, que ya eres mayor! Tienes que tomar control sobre tu vida y tu actitud.

El problema con la sociedad moderna es que nadie te va apreciar por trabajar duro. Todo el mundo va hablar de lo inteligente que eres, como puedes hacer exámenes sin ningún problema sin estudiar, o puedes hacer cosas casi sin esfuerzo. No te lo creas. A veces encuentro que los elogios ofensivos. He trabajado duro para conseguir mis notas y conocimiento. La gente me ha elogiado diciéndome “¿James, porque eres tan listo?! “James, aprendes muy rápido” “James, eres como un dios con el CS” Claro, es porque he pasado más tiempo dedicándome a estas actividades para llegar a este nivel. A veces pienso que la gente me cumplimenta para meterse conmigo, para ponerme en un pedestal solo para que me puedan ver caer. La presión de sostener una imagen de ser “naturalmente listo” es difícil y, sinceramente, estúpida. La gente que te hace esta presión de grupo no debería estar para nada a tu lado. Habla con ellos si no entienden esto, pero aléjate de ellos si lo que quieren es verte fallar.

  • Felicítate. La cuestión es que tienes que alabarte a ti mismo por trabajar duro cada vez que cumplas algo. Nadie más lo va a hacer por ti. Si alguien te pregunta porque eres tan listo, contesta que es porque trabajaste mucho en clase. Tú quieres ser percibido como alguien que es honesto y trabajador. Cada vez que cumplas algo en tu lista to-do, felicítate en cómo has trabajado para poder tachar esta tarea de tu lista. Incluso auto-alábate bien fuerte si puedes.

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He tomado un curso completo de Anthony Robbins donde tuve que salir a andar a las 8 de la mañana durante toda la semana mientras escuchaba una pieza de audio que decía que tenías que cantar “Cada día estoy en mi camino de ser mejor y mejor” o “Sé que puedo porque puedo”. Es cursi, pero funciona de forma misteriosa.

Todo lo que es importante para ti, te lo has ganado de una forma o otra. Ya sean tus notas, tu pareja, tu reputación, tu cuerpo, tus amigos, todo lo has hecho trabajando duro. Tómate un poco de tiempo para entender e interiorizar este concepto. Cuando la gente te da las cosas en bandeja, no es un cumplimiento tuyo. Trabaja duro.

Todo es horrible y no estoy bien: preguntas a hacerse antes de abandonar

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  • ¿Estas hidratado? Si no, toma un vaso de agua
  • ¿Has comido en las tres últimas horas? Si no, come algo – algo con proteína, no solo simples carbohidratos. ¿Quizás algunos frutos secos o hummus?
  • ¿Te has duchado en el último día? Si no, dúchate ahora mismo.
  • ¿Has estirado tus piernas en el último día? Si no, hazlo ahora mismo. Si no tienes la energía para ir a correr o ir al gimnasio, solo anda alrededor de tu barrio, y continúa andando tanto rato como quieras. Si el tiempo es una mierda, conduce hasta una gran tienda comercial (ej. Target) y haz una caminada corta entre los pasillos que normalmente te saltas.
  • ¿Has dicho algo bonito en el último día? Hazlo, ya sea online o en persona. Hazlo de forma genuina; espera hasta que veas algo realmente precioso sobre alguien, y luego díselo.
  • ¿Has movido tu cuerpo al ritmo de la música durante el último día? Si no, corre mientras suena tu canción de EDM a tu tempo favorito, o baila por toda la habitación mientras dura una canción que te alce el ánimo.
  • ¿Te has abrazado a un ser vivo en los últimos dos días? Si no, hazlo. No tengas miedo de pedir abrazos de los amigos o de los animales de tus amigos. La mayoría de ellos también les gustaran los abrazos, no se los estas imponiendo.
  • ¿Has visto a un terapeuta en los últimos días? Si no, espera hasta tu próxima terapia y habla de las cosas entonces.
  • ¿Has cambiado alguna de tus medicaciones en las últimas dos semanas, incluyendo dejar tus dosis o un cambio en la marca de la prescripción genérica? Quizás te está afectando en tu cabeza. Dale unos días, y luego habla con tu doctor si las cosas no se calman.
  • Si es de día: ¿vas vestido? Si no, vístete con ropa limpia que no sean pijamas. Date el permiso de vestir algo especial, ya sea una camiseta divertida o un bonito vestido.
  • Si es de noche: ¿tienes sueño y estás cansado pero te resistes a ir a dormir? Ponte el pijama y arrópate en la cama con tu osito de peluche y el sonido de la lluvia y cierra los ojos por quince minutos – sin pantallas electrónicas. Si aún este despierto después de esto, puedes levantarte otra vez, sin presión.
  • ¿Te sientes inefectivo? Para ahora mismo y completa algo pequeño, ya sea responder a un e-mail, llenar la lavadora o preparar la bolsa del gimnasio para tu próximo viaje. ¡Buen trabajo!
  • ¿Te sientes feo? Hazte una maldita selfie. Tus amigos te recordaran como de bien te ves, y ayudarás a luchar contra las restricciones de lo que la sociedad cree que la belleza puede parecer.
  • ¿Te sientes paralizado por la indecisión? Date diez minutos para sentarte y reflexionar tu plan por el día. Si una decisión en particular o un problema continúa siendo una roca en tu camino, déjala a un lado por ahora y escoge algo que pueda ser completado. Ahora mismo, la parte importante es romper este estado, aunque sea algo trivial.
  • ¿Te has sobre esforzado a tu mismo últimamente – de forma física, emocional, social o intelectualmente?  Eso puede prolongarse un par de días. Date a ti mismo un descanso en este apartado de tu vida, ya sea un descanso físico, tener un tiempo a solas, o relajarse con un poco de entretenimiento tonto.
  • ¿Has esperado una semana? A veces nuestra percepción de la vida es sesgada o torcida, y no somos capaces de decir que no estamos pensando claramente, y no hay una causa externa obvia. Esto pasa. Continúa avanzando una semana entera, con todo lo que esto signifique, y toma nota sobre si te sientes del mismo modo.

Si has llegado hasta aquí, conseguirás tirar adelante. Eres más fuerte de lo que piensas.


He creado una versión PDF, por si te la quieres imprimir 🙂

Dos personas no son iguales; así que puedes personalizar este documento para tus propias necesidaes, habilidaes y recursos.

Copyright Sinope (eponis.tumblr.com), 2015. Este trabajo tiene una licencia de Creative Commons Attribution 4.0 International License. Post original: http://eponis.tumblr.com/post/113798088670/everything-is-awful-and-im-not-okay-questions-to

 

Comer Comida Real – Revisión Agosto

Aquí está la primera revisión de este macroexperimento que voy a llevar a cabo hasta final de año. Como ya explique en su momento, este experimento me permite aprender sobre mí mismo y mis hábitos además de poner unes bases sólidas para mejorar en mi alimentación.

La manera en la que estoy realizando el seguimiento se basa en una tarjeta mensual en la que marco los días en los que cumplo el mini-reto semanal.

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Leyenda:

  • X Roja – Completado
  • X Verde – No revisado
  • X Azul – No comí
  • Círculo Rojo – Fallado

A continuación explico los resultados y experiencias aprendidas cada semana.

Semana 1 – Comer o beber fruta al desayunar

Comenzar el día comiendo bien es empezar bien el día. Así que empecé por comer/beber fruta – cosa fácil – y fue todo un éxito. 7 días de 7 días. El problema es que me decanté por beber fruta más que comer fruta.

Por supuesto, es mejor beber un zumo de naranja o pomelo natural que uno procesado pero no creo que obtengas los mismos beneficios que comer la fruta entera. Al comer fruta solo 2 de los 7 días tenía claro el siguiente reto.

Otra cosa a destacar de esa semana fue mi implicación en la cocina. En los cinco primeros días cociné un plato cada día diferente – todos riquísimos.

Semana 2 – Comer fruta al desayunar

La segunda semana también fue un éxito (6 días de 7). El único día en que no comí fue porque me levante tarde y preferí no desayunar. Un problema que encuentro al cambiar de hábitos es que, dentro de las normas, tenemos la tendencia a adaptamos a la opción más fácil de todas.

¿El reto es solo comer fruta? Pues como las frutas que me gustan y me no me pongo el reto de comer otras a las que no estoy acostumbrado.

Comer fruta para mí es difícil: puedo estar 10 minutos para comer una manzana o un plátano – frutas que me gustan – y ni te cuento con frutas que me cuestan mucho. Lo puedas creer o no, no se disfrutar con frutas como las fresas, la sandía, las cerezas, la piña, el melón y muchas otras. De momento, manzana, plátano y melocotón son mis amigos.

Semana 3 – Vacaciones

Un poco un desastre, pero no me siento mal. Estando todo el mes de vacaciones (y esa semana, de fiestas en el pueblo), al levantarme cada día tarde no cumplí mi reto. Cuando ya pasó un día, ya no pensé en él.

Un problema usual que ocurre al cambiar de hábitos -me pasó en la semana 3 y 4 – es que fue víctima del efecto “What The Hell!” – (“¡Qué demonios!).

Efecto “What The Hell“: Al fallar en parte de un desafío (ej. fallar un día en un reto mensual), somos más propicios a volver a fallar ya que pensamos que al haber fallado, no nos importa volver a fallar (internamente decimos “¡Qué importa, que demonios!”) y volvemos a fallar / dejamos completamente el desafío.

Me sucedió cuando al fallar un día a la semana, me levanté al día siguiente sin ganas de continuar y pensé “¡qué más da, esto no vale la pena, la semana siguiente me pongo a ello!”

Semana 4 – Desayunos sin (demasiado) azúcar

Solo lo cumplí 2 de los 7 días. Las causas fueron las vacaciones, falta de planificación e ideas. El primer día comí fruta, pan con embutidos y un té verde. Esto puede estar bien para un día, pero la falta de ideas causó que no tuviera opciones preparadas para comer sin (demasiado) azúcar, que para mi quiere decir no utilizar ningun producto con más de un 5% de azúcares en su etiqueta.

La planificación es muy importante, especialmente, al cambiar de hábitos. La razón principal es evitar ser víctimas de la fatiga de decisión. Quizás el concepto se aplique mejor a otras situaciones, pero también creo que es valida aquí.

Fatiga de decisión (wiki): En la toma de decisiones y la psicología, la fatiga de decisión se refiere al deterioro de la calidad de las decisiones tomadas por un individuo, después de una larga sesión de toma de decisiones.

Aunque al levantarte no has tenido una larga sesión de toma de decisiones, pero también te encuentras en un momento dónde tu fuerza de voluntad no esta en un nivel máximo – similar a lo que pasa cuando ya has tomado muchas decisiones-.

Debo trabajar en solucionar esto.

Semana 5 – Desayunos sin azúcar (¿Parte 2?) + Dos novedades.

Esta vez voy a volver a intentar el minireto de la semana anterior. Ya he fallado 3 días de 3, pero voy a cambiar el rumbo de la semana. Voy a buscar recetas para empezar y planificarme.

Como novedad, esta semana empiezo a tomar (por 60 días) un complejo multivitamínico y un probiótico como suplementos que me acompañaran estos días. Es la primera vez que empezaré a tomar probióticos y quiero ver qué efecto tienen en mi física y mentalmente.

Una aclaración sobre el proyecto: los hábitos que propongo son acumulativos. Por ejemplo, si digo de comer fruta por la mañana es un hábito con el que quiero potenciar comer fruta, y a poder ser, por la mañana también. Pero es algo flexible, en las siguientes semanas busco mantener los mini hábitos anteriores, pongamos, un 60% de las veces por lo mínimo. Ser demasiado estricto no me funciona.

Lecciones aprendidas este primer mes

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  • La planificación y preparación son esenciales en la formación de hábitos, especialmente aquellos que requieren más fuerza de voluntad.
  • Tener clara la motivación tanto interna como externa puede ayudarte a continuar y evitar dejarte llevar por el efecto What The Hell.
  • Aunque no dediquemos todo el día al hábito -no debemos hacerlo- es necesario tener en mente que no podemos olvidarlo.

 

El Permiso

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Hoy en día la gente parece estar esperando. Cada día. Cada hora. Cada segundo. Pensando en empezar un año nuevo, iniciar un proyecto, comprar algo nuevo. A partir de ahí, todo será estupendo. Luego. Luego. Luego.

No te estoy diciendo que tu momento actual pueda ser mejorable. Quizás lo es. Simplemente puedes apreciar el momento presente y la oportunidad que contiene para cambiar las circumstancias de tu vida.

Sé ambicioso. Pero que en el futuro que imagines no resida tu felicidad.

Date permiso para ser feliz, ahora.

Soy yo quién me define

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Todo el mundo tiene cosas diferentes. Ropa diferente. Coches diferentes. Móviles diferentes. Pero lo que hace que uno sea o deje de ser diferente, es uno mismo.

El problema es cuando nos dejamos definir por lo que tenemos. Acumulamos para parecer algo a los ojos de la sociedad, o quizás para hacernos creer a nosotros mismos que somos algo que no somos.

Ahí, el minimalismo encuentra una solución. Ser minimalista significa reflexionar críticamente sobre lo que me define como persona y, a partir de aquí, escoger que debe me acompañarme en mi camino. Significa dar un paso atrás, parar y tomar perspectiva.

Yo defino lo que tengo. Lo que tengo no me define.

De un modo u otro, todos establecemos una relación con todo lo que tenemos. Aún así, no debemos olvidar que lo más importante es lo que define a mi como persona y no lo que poseo en mi vida.

Soy yo quién me define. Nada más.

Debemos definir para nosotros mismos lo que queremos ser. Luego, mirar en perspectiva que cosas, junto a mi persona, quiero que sean parte de mí.

No se trata de lo que pueda parecer desde fuera, sinó lo que pueda llegar a ser desde dentro.

Comer Comida Real – Mi Nuevo MacroExperimento

Uno de los temas que siempre he querido tratar en este blog es la formación de hábitos. Es un tema muy recurrente en muchos blogs ya que los hábitos son parte de lo que nos acaba definiendo.

A decir verdad, tengo que admitir que no soy muy bueno formando hábitos. He tenido éxito con algunos, aunque muchos se me han resistido. Uno de mis mayores éxitos fue empezar a hacer deporte hace un año y medio. Pasé del sofá a correr regularmente. Y siente bien.

Esta vez, me quiero centrar en uno de mis objetivos para este 2016: aprender a comer mejor. Esto suena muy ambiguo, pero permíteme definir mi objetivo más tarde.

Las razones por las que me quiero centrar en este objetivo por el resto del año son:

  • Formación de hábitos y mentalidad experimental. Es un hábito que se me ha resistido muchas veces (por querer cambiarlo todo de forma rápida y brusca). En el proceso aprenderé a formar hábitos (y mantenerlos) más inteligentemente.
  • Bienestar. Dejando de lado los innumerables beneficios de comer comida real, puedo afirmar empíricamente que cuando como mejor me siento mejo física y mentalmente y también me veo mejor.
  • ¡He entrado en el grado de Nutrición Humana y Dietética! Este septiembre voy a empezar este grado así que… ¿qué mejor momento para empezar a trabajar en mi propia salud y aprender por mí mismo a la vez?

 

Mis objetivos

No me voy a engañar, creo comer bastante bien. En mi familia hemos estado haciendo cambios en los últimos meses y me atrevo a decir que nuestra alimentación es más buena que la de la mayoría de la población.

Comemos frutas, verduras, granos integrales y productos animales de granjas a menos de 2km de donde vivo. Además evitamos comer demasiado procesado. Por ejemplo, he comido solo UNA vez en un McDonald’s en 10 años. Y nunca otras cadenas de fastfood tan industrial.  Pero puedo avanzar mucho más.

Pero… ¿Por dónde empiezo?

Aunque es difícil poder sacar conclusiones sobre que es saludable y que no en esta sociedad (recibimos demasiada información, muchas veces a manos de no-profesionales) creo que es posible llegar a un consenso básico de lo que es comida real en el que voy a centrar mis objetivos.

Reducir el consumo de azúcar (añadido) y productos altamente refinados

El azúcar le gusta jugar al escondite, y está por todas partes. Mi objetivo me refiero a dejar de comer productos que incluyan grandes cantidades de azúcar añadido, como zumos, bollería, helados, galletas u otros. Es mi punto flojo. En los desayunos y meriendas me encanta comer dulce.

Entraré más a fondo en el tema sobre la importancia de reducir el consumo de azúcar refinado más adelante.

Adoptar una dieta más basada en verduras y frutas

Siempre se me ha resistido comer frutas y verduras crudas. Aunque me encanta comer verdura cocida, como brócoli o espinacas, se me resisten las algunas frutas y no puedo (de ninguna manera) con las ensaladas y verdura cruda en general.

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No, no somos amigos… aún

Este será un reto con el que tendré que aprender a estar cómodo con la incomodidad.

Convertirme en MasterChef

Mi aventura será una aventura de verdad ya que al mismo tiempo a lo largo de los próximos meses empezaré a vivir solo… y cocinar por mí mismo.

Desde principios de este año he estado cocinando nuevos platos y he ampliado mi carta. Aun así, quiero aprender a preparar platos un poco más complejos. Si consigo preparar platos más gustosos se fijaran más probablemente en mi dieta… ¿verdad?

Estas son algunas de mis últimas creaciones:

 

Aprender a comer

Por un lado, quiero aprender a no dejar llevarme por los impulsos que me llevan a comer comida que no es comida (productos muy industrializados).

Sin embargo, por el otro lado, también ser capaz de saltarse las reglas. Por ejemplo, aunque reduzca mi consumo de azúcar, poderme comer un buen helado o unas galletas ocasionalmente y poder disfrutarlo sin sentirse mal.

¡A comer comida reaaaaal!

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Todo lo anterior me conduce a un objetivo más grande: comer comida real. Comida que no solo alimente (me llene) sino que también nutra a mi cuerpo para hacer aguantar todo el día y sentirme mejor.

Al fin y al cabo, comer bien no es un objetivo, sino un proceso que nunca acaba y que se define por hacer buenas decisiones comida tras comida.

¿Cómo voy a hacer esto?

Como habrás visto, esto es un gran habito que incluye muchos objetivos, y en consecuencia, no realizable en un solo mes. Uno de los problemas que me he encontrado – muy frecuente en la formación de hábitos – es empezar demasiado fuerte. Por ejemplo, probé de no comer nada de azúcar durante 30 días, pero no pasé del tercer día.

Todo el mundo habla de dar 30 días o menos para formar un hábito. Y me parece correcto para hábitos relativamente fáciles, ¿pero qué pasaría si le diéramos 5 meses? Quizás no solo el hábito se forme bien, sino que también se mantenga mejor.

Y esto es lo que busco.

Así que, a partir del 1 de agosto, voy a empezar un proceso gradual (muy gradual) para cambiar de una buena dieta a una mejor. Voy a avanzar de pasito minúsculo a pasito minúsculo hacia llegar a mis objetivos.

Así que, dándome de margen 5 meses, voy a ir introduciendo cambios semana a semana para conseguir mis objetivos. Tengo 22 semanas para conseguirlo. ¡A por ello!

Mi método

Este método está inspirado en el método del “The X Effect” o el efecto X, del que hablaré más adelante. Por ahora, un pequeño resumen: creas una tarjeta donde apuntas los días en formato de semana y a medida que vas cumpliendo tu objetivo diarios tachas y marcas un X (de ahí el nombre).

Una X es una victoria. Cada día puede ser una victoria.

Mi complemento es la barra lateral, donde marcaré mi objetivo e iré subiendo el nivel cada una o dos semanas.

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Mi primera tarjeta… Lo sé, agosto tiene 31 días, mea culpa.

¡Pero esto no es todo! Mi propósito es ir haciendo reportes mensuales, además de aportar nueva información relacionada con el mundo de la dietética para mis queridos lectores de este blog.

Así que… ¡A por ello!

Ah, y ¡buen verano a todos también! 😛